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¡Nuestros héroes invisibles!

Durante estos tiempos difíciles del Coronavirus hemos encontrado en Bucaramanga muchos héroes invisibles, aquellos que trabajan con esmero, disciplina, tesón y sin cesar para garantizar nuestra seguridad y nuestra vida.  Mientras estamos en casa, hay otras personas afuera que en estos precisos momentos arriesgan su salud con el fin de ayudarnos.

Hablamos de esos maravillosos seres humanos que hacen un trabajo silencioso y anónimo, y que desde la humildad de cada uno de sus oficios merecen miles de aplausos.

¡Son nuestros héroes invisibles! No tienen la ‘capa’ de Superman, pero sus uniformes y sus batas de servicios hacen que la solidaridad y la asistencia lleguen a todos los rincones.

A veces se nos hace normal ver a la gente trabajando en la calles o en las oficinas, pero nunca nos ponemos a pensar en todas las cosas por la que cada quien en su oficio debe pasar para sacar adelante a sus familias.

Mientras usted está en aislamiento social, por la pandemia que nos ataca, hay una persona que está velando por su seguridad en estos precisos instantes, un celador que lleva horas en la puerta o un policía que ronda las calles con el fin de mantener todo en orden.

En el mercado están las señoras y los señores que procuran tener los alimentos que usted necesita para pasar la cuarentena; lo hacen exponiéndose a todo tipo de riesgos, pues tienen que atender a cientos de gentes diariamente.

Si necesita tomar transporte para ir a donde le urja durante estos días, será un conductor de bus o de taxi el que lo ayudará a hacer sus diligencias.

Y ni hablar de la loable labor de los médicos, quienes arriesgan su propia vida para que cada uno de nosotros esté bien. En este rango de la salud hay otros profesionales que también visten bata: los enfermeros y las enfermeras, personas que saben la importancia de atender a sus pacientes con la mayor paciencia y rigurosidad del caso.

También están los que desinfectan las camillas, el suelo y las paredes, desempeñando un trabajo incansable que, justo por estos días, se ha multiplicado. Sin estas loables personas, la expansión del virus nos habría ganado ya la batalla.

También están los bomberos, quienes adelantan su voluntariado y que están incorporados en sus organismos de socorro, listos para enfrentar la ‘deflagración’.

Demos gracias a la vida por aquellas personas que dedican las suyas para ayudar a otros. En estos momentos de crisis son ellos quienes se sacrifican para que podamos salir adelante, y sobre todo ellos nos garantizarán tranquilidad y bienestar en la cuarentena.

Por eso hemos decidido entrevistar a seis de esos héroes invisibles que hoy, más que nunca, están ahí como siempre para decirnos: ¡De ésta salimos juntos!

Doctor Édgar Gómez Lahitton

Él, de 33 años y médico internista de la Foscal, dice que es un privilegio ser un profesional de la salud, más en estos tiempos de crisis.

Él ama su trabajo y, por encima del miedo que despierta el virus, siempre está su misión de servir.

Promete que seguirá atendiendo a sus pacientes “y lo haré cuantas veces sea necesario”.

Él promete que “junto a todo nuestro equipo de trabajo seguiremos en las clínicas en los hospitales sanando vidas. Es el momento de actuar unidos, que presentes y futuras generaciones nos recuerden por la valentía, el coraje y el compromiso”.

Bombero Carlos A. Prada Ramírez

Él es un ejemplo de vocación y de servicio a la comunidad. La idea de ayudar a los demás, según dice, está impregnada en su ADN.

Es un hombre solidario hasta más no poder. Carlos A. Prada Ramírez, de 25 años, eligió ser bombero en 2015, cuando dejó a un lado su carrera de Salud Ocupacional en cuarto semestre, por situaciones ajenas a su voluntad.

Se entrena duro para ser profesional en los rescates cotidianos que debe enfrentar y hoy, más que nunca, se ha puesto otra vez la capa de héroe para asistir a los diferentes organismos asistenciales. Él se unió a otros profesionales, para aportar su granito de arena y combatir esta terrible pandemia.

Él argumenta que está enfrentando el COVID-19 con la mayor atención posible y sostiene que, tal y como ocurre con todas esas emergencias sorpresivas que surgen en su puesto de trabajo cotidiano, está listo para ponerle el pecho y la brisa.

¿Qué mensaje les envía a los bumangueses?

Que levantemos el ánimo. Sigamos con energía derrotando y apagando la deflagración que el Coronavirus pretende encender en nuestros corazones”.

Eduardo González sigue ‘al volante’

Él, que ha aprendido a timonear su vida con gran dedicación, dice que “hay que tener paciencia para enfrentar con serenidad las dificultades de camino”.

Agrega que “el COVID-19 es un obstáculo que aparece en el trayecto, pero lo podremos sortear siempre y cuando todos estemos unidos y sepamos manejar las directrices que nos den los expertos para acabar con la pandemia”.

Eduardo González, de 53 años de edad, casado y con dos hijas, es samario de nacimiento, pero bumangués por adopción. Argumenta que al conocer sobre este virus, ha decidido seguir al volante haciendo lo que siempre ha hecho: “mantener la concentración para reaccionar de manera adecuada ante las adversidades”.

Santiago A. Cerpa

Sigue muy ‘vigilante’

Tiene apenas 24 años, es guarda, brigadista y en general trabaja en todo lo que tenga que ver con la seguridad de las personas. Es natural de Cúcuta, pero lleva más de siete años viviendo en Bucaramanga.

Alterna su oficio con el estudio de la Sicología; de hecho cursa el quinto semestre de esa especialidad: “En estos tiempos de crisis nos toca estar atentos con las centrales de alarma y no permitir que el virus nos gane la batalla. ¡Ni más faltaba! Hay que aplicarle sicología al asunto”.

Desde mi trabajo como guarda de seguridad les envío un mensaje de esperanza, agradezco a cada persona que toma las medidas para evitar las propagación de este virus, y tengo la certeza de que juntos saldremos adelante, pues en las peores crisis nacen las mejores ideas”, añade.

Ella, la mujer policía

Laura Constanza Cárdenas Alzate lleva en el alma el ‘verde olivo’ de una institución, conocida como Ponalsar.

Ella, acostumbrada a los operativos de seguridad y las redadas de vigilancia e inteligencia, afirma que hoy libra otra ‘batalla’ al lado de sus compañeros de trabajo. La idea es garantizar la seguridad en esta emergencia.

Tiene 26 años, es manizalita y hace escasamente un mes llegó a Bucaramanga para trabajar en el tema del patrullaje.

Ella dice que, en estos momentos en el que el COVID 19 intenta darnos un golpe, estamos trabajando con tesón. “Y lo hacemos basados en los lineamientos del servicio de la institución: con humanismo, integridad, disciplina y efectividad”.

A la pandemia se le gana con entereza y demostrándole que la podemos vencer. Si nos unimos y acatamos las órdenes, saldremos juntos de esta dura prueba por la que atravesamos”.

También en el mercado

Yailyn Osorio cobra lo que es, sin especular con los precios, les da consejos a sus clientes, hace el cierre de caja y la salvaguarda. Hoy, en el tiempo de la crisis del COVID-19, también salvaguarda a todas esas personas que, como nunca antes, acuden a realizar las compras de sus víveres en el Fruver Carnisan.

Esta joven, de 22 años, tomando las precauciones sanitarias del caso ofrece un trato personalizado y amable a cada ser humano que llega a su puesto de trabajo. Desde allí responde a las preguntas de los clientes.

Una pregunta: ¿Qué les dice a las personas que se acercan a su registradora a propósito de esta crisis?

¡Qué mantengan la calma! Eso hoy es fundamental. Es preciso seguir las recomendaciones adecuadas, porque de ésta todos saldremos juntos”.

Reconocimiento

A todos los profesionales médicos, así como a los enfermeros y a las enfermeras, les enviamos nuestro reconocimiento periodístico por su dedicación y por poner todos sus conocimientos y recursos para combatir la crisis de salud.

Y también al personal de aseo, a los conductores, a los sacerdotes, a los vigilantes, a la gente que atiende en los mercados y Centroabastos, a los agentes policiales, a los docentes, a los obreros, a los periodistas y en general a todos los profesionales que, desde sus ‘trincheras’, están unidos para luchar y ganarle la dura batalla al Coronavirus… ¡Mil y mil gracias!

 

Fuente noticia: VANGUARDIA | https://www.vanguardia.com/area-metropolitana/bucaramanga/nuestros-heroes-invisibles-CC2163576

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