
8 consejos para cultivar tus propias plantas en casa.
Tener plantas en casa beneficia nuestra salud física y mental, mejora la apariencia de nuestro hogar y contribuye con el medio ambiente. A continuación, te presentamos algunos consejos para que empieces a tener tus propias plantas y mejores el ambiente de tu hogar.
- Antes de empezar a cultivar considera qué tipo de planta buscas. Si quieres plantas para decorar tu casa, busca aquellas cuyos colores y tamaños se adapten al estilo de tus espacios. Si buscas plantas de cuidado fácil intenta con los cactus y suculentas.
- Sembrar y cuidar plantas en casa es realmente sencillo, lo único que debes tener presente son sus condiciones básicas de subsistencia, como la luz, la humedad y la calidad de la tierra.
Temperatura: Las plantas deben mantenerse en lugares con temperaturas adecuadas y debe procurarse no cambiarlas de lugar.
En clima fresco, donde la temperatura oscila entre los 7 y 10 °C, se recomiendan plantas como la azalea, el brezo, primavera, ciclamen, aralia o hiedra. En climas cálidos y templados, con temperaturas entre los 15 y 25 °C, la clivia, aspidistra, esparraguera, bromelias, orquídeas, ficus, dracenas y cheflera son la mejor opción.
Luz: Gracias a la luz que reciben, las plantas pueden realizar la fotosíntesis y nutrirse. Como casi todas requieren luz, es vital que ubiques tu planta donde reciba suficiente iluminación.
Las plantas de flores y hojas coloreadas necesitan iluminación directa del sol, mientras que las suculentas, cactus y sábila solo necesitan iluminación intensa.
Humedad: Cada planta requiere diferentes cantidades de agua diarias. Revisa, si la tierra de tu planta se pone arenosa, quebradiza, muy polvorienta y de un color más claro de lo normal, significa que debes regarla.
- Es indispensable que conozcas el tipo de planta que vas a sembrar, pues no todas las plantas requieren la misma cantidad de luz y agua. Por eso, antes de adquirir una, cerciórate de conocer sus necesidades específicas.
- Para sembrar tu planta busca tutoriales en línea o libros especializados, también puedes solicitar instrucciones en el lugar donde la compras. Sin embargo, una buena opción es comprar las plantas adultas que no requieren cuidados desde su plantación.
- Las plantas deben ser regadas periódicamente y necesariamente cuando notes su tierra seca. No las riegues con agua helada, sin un orden específico (procura regar toda la maseta), durante las horas de sol intenso, o cuando haya mucho viento.
- Las plantas suelen enfermarse. En ocasiones la exposición excesiva al sol y frío hace que cambien de color verde, a café o amarillo. La escasez de luz provoca que adquieran un aspecto pálido, tengan pocas o ninguna flor, o que se caigan sus hojas. Cuando tienen una cantidad excesiva de abono, las plantas pierden sus hojas verdes y se secan progresivamente.
- Para evitar que tus plantas enfermen vigila que reciban iluminación o luz directa del sol (dependiendo de su necesidad específica); revisa que tengan la cantidad de abono adecuada, si no es así, saca la planta de la matera, elimina las raíces muertas y retira la mayor parte de la tierra; procura que las plantas enfermas no permanezcan junto a las sanas para evitar propagación de enfermedades; revisa que tus plantas no presenten brotes o manchas que indiquen presencia de hongos o plagas.
- Para mantener tus plantas en el interior de tu casa procura:
- Elegir macetas que no guarden mucha humedad.
- Podar las hojas marchitas.
- Coloca tus plantas en un solo espacio, no las cambies de lugar frecuentemente.
- No pongas tus plantas en lugares muy calientes o donde estén en constante movimiento (como los comedores).
- Escoge lugares luminosos y vistosos para ponerlas, los dormitorios, baños y cocinas no son los mejores ambientes.
Las plantas reducen el estrés y ofrecen tranquilidad en los espacios, ayudan a disminuir la cantidad de polvo y reducen los niveles de dióxido y nitrógeno en el aire. ¡Anímate y empieza a cultivar tus propias plantas en casa!